En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, mujeres de la Asociación Grupo Integral de Mujeres Sanjuaneras (AGIMS) y la Fundación para el Desarrollo y Fortalecimiento de las Organizaciones de Base (FUNDEBASE) reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de los derechos colectivos e individuales de las mujeres indígenas, reconociendo que su participación política es una condición indispensable para la construcción de una Guatemala democrática, inclusiva y libre de discriminación.
Las mujeres indígenas son protagonistas históricas en la organización comunitaria, la defensa del territorio, la preservación de la cultura y la construcción de la paz. Sin embargo, continúan enfrentando profundas barreras para acceder y ejercer cargos de representación política.
Aunque en los últimos años algunas mujeres han logrado acceder a cargos públicos, su representación continúa siendo insuficiente, especialmente en el Congreso de la República, las corporaciones municipales y las estructuras de dirección de los partidos políticos, evidenciando la realidad de las deudas históricas con las mujeres y con los pueblos indígenas.
Diversos casos en el país han demostrado que muchas lideresas indígenas enfrentan campañas de desprestigio, criminalización, discriminación y violencia política por ejercer liderazgo o defender los derechos de sus comunidades. Al mismo tiempo, numerosas mujeres indígenas han demostrado que su participación fortalece la transparencia, la gobernanza local, el diálogo comunitario y la construcción de propuestas para el desarrollo de sus comunidades. Estos ejemplos confirman que el principal obstáculo no es la capacidad de las mujeres, sino la persistencia de estructuras políticas racistas, clasistas y patriarcales excluyentes.
Como organizaciones comprometidas con la promoción y defensa de los derechos de las mujeres y los pueblos indígenas, afirmamos que la participación política de las mujeres indígenas constituye un derecho humano fundamental y un requisito ineludible para consolidar una democracia igualitaria.
El racismo, el patriarcado, la violencia política, la desigualdad económica y la limitada apertura de los partidos políticos siguen restringiendo su participación efectiva en los espacios donde se toman las decisiones que afectan sus vidas y las de sus comunidades.
Frente a los próximos procesos electorales se demandan reglas claras, instituciones imparciales y oportunidades reales para participar en igualdad de condiciones, respetando la diversidad de idiomas, culturas y formas propias de organización.
Las mujeres kaqchikel organizadas exigen condiciones de igualdad para participar, decidir y ejercer cargos públicos sin temor, exclusión, discriminación ni estigmatización, rechazando toda forma de violencia política, racismo y discriminación.
Porque la participación es un compromiso por el bienestar colectivo, la defensa del territorio, la preservación de la identidad y construcción del Utz K’aslemal (Buen Vivir).
Consideramos prioritario fortalecer y vigilar el trabajo del Tribunal Supremo Electoral, el Congreso de la República, la Defensoría de la Mujer Indígena, la Procuraduría de los Derechos Humanos, las municipalidades, las organizaciones de mujeres indígenas, las universidades y la cooperación internacional, para el impulso de acciones coordinadas para la eliminación de las barreras que limitan la participación política de las mujeres y el favoritismo de organizaciones políticas corruptas.
Asimismo, hacemos un llamado a los partidos políticos para que transformen sus prácticas internas y se conviertan en verdaderos espacios democráticos, garantizando la participación efectiva de las mujeres indígenas en los órganos de dirección y en candidaturas reales, con oportunidad de ocupar los primeros puestos en los listados; promoviendo procesos transparentes de selección; previniendo la violencia política; e incorporando agendas comprometidas contra la discriminación y el racismo, los derechos de los pueblos indígenas y el respeto de la auto gobernanza de los territorios.
Las mujeres participantes en el Encuentro Territorial de Mujeres Kaqchikel de San José Poaquil y San Juan Sacatepéquez, convocan al Estado, a las instituciones públicas, a los partidos políticos y a la sociedad guatemalteca a asumir un compromiso real con la democracia.
Las mujeres indígenas no buscan representación simbólica; exigen pleno ejercicio de derechos, el reconocimiento de los liderazgos y oportunidad de contribuir, desde los conocimientos y experiencias propias, para la construcción de un país más justo, democrático y libre de violencias.
¡LAS MUJERES SIEMPRE HEMOS PODIDO!
Chimaltenango, 29 de julio de 2026
Iximulew, Waqib’ Q’anil.










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