
Este viernes 22 de mayo en el marco del Día Nacional de la Abuela Comadrona, los saberes y conocimientos de abuelas comadronas de San Juan Sacatepéquez y San José Poaquil Chimaltenango, desarrollamos un encuentro de intercambio de experiencias para fortalecer el bienestar integral de las mujeres indígenas.
En este intercambio de conocimientos y saberes ancestrales lo desarrollamos en cuatro estaciones: a) técnicas sobre la preparación y aplicación de la medicina ancestral a base de plantas medicinales; b) masajes terapéuticos; c) técnicas ancestrales de atención de partos; d) jornadas de salud comunitaria desarrolladas desde prácticas ancestrales y sabiduría de las abuelas comadronas, con este intercambio de saberes, revalorizamos los conocimientos ancestrales de ambos municipios para seguir cuidando la salud integral de las mujeres indígenas.
Recordamos que a lo largo de la historia de Guatemala el reconocimiento por la dignificación de nuestra función comunitaria ha sido una lucha constante, tanto de nosotras como comadronas, como la de los pueblos indígenas, hasta lograr la aprobación del Decreto 22-2022, que reconoce la función comunitaria y el aporte que las comadronas brindamos al sistema de salud del país.
A pesar de este reconocimiento, seguimos enfrentando las desigualdades y discriminación de algunos funcionarios y centros de salud, que se niegan a reconocer nuestra función, desde la negativa de acceso a las instalaciones de salud pública, el rechazo de nuestra práctica y las constantes amenazas de retirarnos el documento que nos acredita como tal.
También enfrentamos la excesiva burocracia que impide la agilización de la entrega del estipendio que por orden legal nos corresponde, sin considerar las realidades de cada una de las comadronas que han crecido con el Don de la experiencia y no necesariamente en un sistema de salud y educación de escasa presencia en las comunidades rurales, alejadas de los cascos urbanos.
En este encuentro reafirmamos nuestra función por el cuidado de la salud de las mujeres en etapa de gestación, para que tengan un parto natural, evitando ser sometidas a atenciones quirúrgicas innecesarias y ser objetas de violencia obstétrica.
También recordar a toda la población en general, que una comadrona nace y no se hace, nuestra función es un Don heredada por nuestras abuelas para el cuidado de las mujeres comunitarias.
Así mismo al sistema de salud de los municipios de San Juan Sacatepéquez y San José Poaquil, Chimaltenango, a garantizar el respeto al derecho a la salud con pertinencia cultural, accesible y equitativa con enfoque de género, derechos humanos, atención de calidad y calidez y trato digno a las Abuelas Comadronas.
A reconocer el aporte de las Abuelas Comadronas a los servicios de salud, recalcándoles que ellas no son personal de los servicios de salud oficial y que el estipendio brindado a ellas, en ningún momento constituye un salario.
Recordarles que las Abuelas Comadronas estamos dando, recibiendo y sanando vidas en las comunidades, desde el cumplimiento de nuestro Don y Misión como guardianas de la salud y vida de los Pueblos Indígenas.
San Juan Sacatepéquez 22 de mayo 2026















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